e-Factura; una realidad en México


Uno de los objetivos estratégicos del actual Gobierno mexicano es la simplificación y modernización integral del sistema tributario, por lo que de acuerdo a su criterio, una medida para alcanzar dicho fin, es el establecimiento e implementación obligatoria de un nuevo sistema de facturación en forma electrónica (e-factura).

Aún y cuando desde el año de 2009 las autoridades fiscales establecieron que a partir del año 2011 sería obligatoria la emisión de e-facturas, al día de hoy se vive en el país un ambiente de incertidumbre y desconocimiento de los lineamientos impuestos por la autoridad para su cabal cumplimiento. 

Ante esta incertidumbre y a las diversas inquietudes que hemos observado en nuestros clientes, nuestra firma advirtió la necesidad de compartir con ustedes un breve análisis sobre este nuevo esquema de facturación y sus principales implicaciones. 

Antes de entrar de lleno al tema de este articulo, es importante mencionar que debido al clima de incertidumbre y desconocimiento de los lineamientos impuestos para implementar el sistema de facturación electrónica, la misma autoridad ha otorgado a los contribuyentes un periodo de gracia y ha establecido diversas alternativas de facturación para facilitar al contribuyente la transición al nuevo sistema de facturación electrónico, cuya elección y adopción de cada alternativa estará sujeta a la condición y situación específica de cada contribuyente.

Ahora bien, empecemos por mencionar las alternativas de facturación con que cuentan, aquellos contribuyentes que no deseen emitir facturas electrónicas de forma inmediata (retardando de esta forma su adopción a las e-facturas): 

Facturas “pre-impresas” (impresas con fecha anterior al 01 de enero de 2011 por un impresor autorizado): Se podrán seguir utilizando hasta agotar su vigencia establecida dentro de las mismas. (Las facturas pre-impresas son vigentes por 2 años).

Facturas impresas por el mismo contribuyente: A partir del 01 de enero de 2011 el contribuyente podrá realizar la impresión de sus propias facturas sin recurrir a un impresor autorizado, siempre y cuando se encuentre en alguna de las siguientes situaciones y cumpla con ciertos requisitos: 

i. Cualquier persona durante el período de enero a marzo de 2011, no importando el monto de sus operaciones. Sin embargo, cabe aclarar que posteriormente a ese periodo dicha persona tendrá que emitir facturas electrónicas si NO se encuentra dentro de alguno de los siguientes supuestos. 

ii. Aquellas personas que sus ingresos acumulables para el impuesto sobre la renta no excedieron el monto de 4 millones de pesos en el año 2010. Esta alternativa estará vigente en 2011 y su extensión dependerá si la autoridad vuelve a publicarla para el siguiente año.

iii. Aquellas personas que inicien operaciones en 2011 y que estimen que sus ingresos no rebasarán los 4 millones de pesos.

iv. Por operaciones individuales menores a $2,000 pesos, aun y cuando que por el resto de sus operaciones el contribuyente realice facturación digital o electrónica. Esta opción no tiene vigencia para su aplicación. 

Los requisitos para que el contribuyente imprima sus propias facturas son: 

a) Obtener por parte del Sistema de Administración Tributaria (SAT) a través de su portal www.sat.gob.mx los folios de las facturas y un código de barras bidimensional, e 

b) Incluir ambos datos en las facturas que se impriman, así como también la leyenda: “la reproducción apócrifa de este documento constituye un delito en términos de las disposiciones fiscales”. 

Facturas digitales: Esta es una alternativa que podrán seguir utilizando solamente aquellas personas que optaron por facturas digitales antes del 31 de diciembre de 2010; está opción es por tiempo indefinido siempre y cuando a partir del mes de julio de 2011 el contribuyente emita facturas digitales por sus propios medios y no a través de un tercero. 

Es importante señalar que uno de los requisitos que trae consigo esta alternativa es la obligación de reportar al SAT los ingresos en forma mensual.

Facturación Electrónica 

Una vez descritas las alternativas de facturación existentes, sus requisitos y plazos de aplicación, a continuación se describen las premisas básicas e implicaciones respecto de la facturación electrónica (e-factura): 

Adicional a los requisitos de forma que se establecen para las facturas digitales mismos que se describieron anteriormente, se requiere la aprobación de un tercero independiente a la autoridad y al contribuyente denominado “certificador autorizado” en cada una de las facturas electrónicas que emita el contribuyente. 

Los pasos para emisión de facturas electrónicas son: 

a) solicitar un certificado digital,
b) diseñar la factura a la cual deberá anexarse el certificado digital y,
c) requerir a un certificador autorizado que avale cada una de las facturas electrónicas que se emitan y les asigne el folio correspondiente.

El certificador está obligado a otorgar al SAT libre acceso a la información que maneja y cuenta con un término de hasta 72 horas para certificar la factura electrónica. 

Conforme a lo anterior está claro que el envío de información se hará por cada factura, es decir, el contribuyente antes de poder entregar al cliente una factura, primeramente será necesario que dicho certificador la autorice. Esta situación puede crear desconfianza en cuanto a la forma de obtener tal autorización y por la confidencialidad y manejo de la información con que contará el certificador.
Por favor tomen en cuenta que al tratarse de e-facturas, es requisito indispensable para su deducibilidad, el que éstas se archiven electrónicamente, situación que como comentamos antes cambiará trascendentalmente la cultura tributaria en nuestro país. 

Por lo anterior, resulta evidente que el nuevo sistema de facturación electrónica representa tanto para la autoridad fiscal y para los contribuyentes un cambio radical en el sistema de facturación en México, el cual se irá instrumentando paulatinamente en uno o dos años, ya que este no solo reviste cambios de forma, sino que implica un cambio en la cultura fiscal en el país, al obligar tanto a las empresas grandes, medianas y pequeñas así como a los individuos, a dejar de emitir comprobantes impresos, para utilizar los adelantos en materia tecnológica, para la emisión de facturas electrónicas, afectando así a casi el 80% de los contribuyentes en México.

Es importante destacar que existen casos muy específicos con opciones limitadas o bien sin posibilidad de apegarse a alguna de las alternativas mencionadas, y que estarán obligados a emitir facturas electrónicas a partir de este año. Por lo cual a todos nuestros lectores contribuyentes, le sugerimos contactar a su asesor fiscal lo antes posible para definir su situación.

Comentarios finales.- 

En nuestra opinión, ante este cambio en la forma de emisión de facturas la autoridad deberá enfrentarse y resolver las siguientes problemáticas medulares:

No será un cambio fácil y de implementación rápida, sino que se consolidara a mediano y largo plazo. El 2011 será un año de transición en el que debido a las múltiples alternativas de facturación permitidas, resultará todavía más complejo para los contribuyentes y la autoridad el controlar y cerciorarse de la veracidad de los comprobantes.

El desconocimiento y desconfianza generalizados de la sociedad en cuanto a medios electrónicos, así como la falta de claridad en los lineamientos establecidos.

La desconfianza que genera el saber que parte de la información financiera de nuestro negocio estará bajo el conocimiento y resguardo de un tercero, cuyas responsabilidades y deberes, así como las sanciones en caso de faltas a su deber o en el uso de la información puesta a su disposición no están claramente definidas; lo anterior sin considerar que a la fecha existen a nivel nacional solo poco menos de una docena de certificadores autorizados.

Pretender que esta única medida erradicará la evasión fiscal sin estar conciente de la necesidad de una simplificación de las leyes fiscales de forma integral, con objetivos estratégicos que incluyan el otorgar certidumbre a los inversionistas tanto nacionales como extranjeros en el país, así como también el de ampliar el número contribuyentes. 

Por lo anterior, esperamos que en los siguientes meses se publiquen nuevas reglas para facilitar y dar mayor claridad a este proceso. 

Finalmente, hacemos hincapié en sugerirles consultar y revisar con su asesor fiscal su situación en particular; así como las alternativas a su alcance y mas convenientes para llevar a cabo su facturación. Por favor no dude en contactarnos si requiere asistencia en este tema en particular o en cualquier otro asunto de índole contable o fiscal.

 

 

"Dicho artículo puede ser contraria a la interpretación de las autoridades fiscales"